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Mostrando entradas de octubre, 2013

Silvia y el monstruo

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A Silvia le daban miedo los monstruos. Por eso, cada noche, sin faltar ni una, sus papás, revisaban su dormitorio: bajo la cama, dentro del armario, en los cajones, entre sus muñecos... Cuando estaban seguros de que no había ninguno, ni siquiera uno pequeñito Silvia se metía en la cama sin miedo. Pero una noche de Halloween Silvia escuchó un pequeño ruido. Un ruido tan minúsculo que casi no parecía un ruido. Un diminuto ruido que venía del ropero. ¿Qué sería aquello? ¿Un monstruo? ¡Imposible! Su papá había rebuscado allí adentro y no había encontrado nada. ¿Entonces? ¿Qué sería aquello? ¿Un insecto? ¿Algún juguete? Silvia se levantó y se acercó al armario. Pegó su oreja a la puerta. Sonaba como alguien llorando bajito. ¡Pero eso no podía ser! ¿Verdad?
Abrió la puerta muy, muy despacio y se llevó el susto de su vida cuando vió, acurrucadito entre un montón de ropa, a un pequeño monstruo de color azul que lloraba desconsoladamente. El monstruito, al verla, intentó esconderse bajo el montón…

La pequeña oruga

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La pequeña oruga lloraba y lloraba y, como nada veía, con todo tropezaba. La pequeña oruga gemía y gritaba: -¡Soy fea, muy fea! -a todos decía-. ¡Soy fea, muy fea! -la oruga gritaba. Un búho ojeroso que por allí anidaba miró a la oruguita con cara preocupada y tras un rato de aguantar sus gritos se animó a preguntar: -¿Qué pasa oruguita? ¿Por qué tanto grito? ¿Por qué tanto llanto? ¿Por qué no me dejas dormir un rato? Y la pequeña oruga, sin dejar de llorar, mira al enorme búho y contesta tras hipar: -¡Soy fea, muy fea! ¡Soy fea a rabiar! ¡Nunca seré mariposa y eso me hace enojar! -Bah, bah, bah -dice el búho con sueño-. Sólo un poco, nada más. -¡Soy fea, horrorosa, soy fea a rabiar!
-Bueno, vale, eres fea pero seguro que te transformarás en preciosa mariposilla, deja de gritar. -¡Buaaaaa! ¡Eso es mentira! ¡Seré una polilla! Me lo dijo mamá. El búho,  se desespera , no sabe qué hacer. Tiene mucho sueño y la oruguita no deja de gritar. -¿Y qué importa si eres fea? Si no llegas a mariposa, ¿q…